jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Dónde queda el pluralismo con la reforma?

La Constitución actual incluye a todos. Capitalistas, socialistas, liberales y conservadores, entre otros. A todos. Pero, eso podría cambiar de aprobarse la reforma.

¿Cómo participa usted en la vida política del país? ¿Cómo toma decisiones y exige, cuando se tocan temas importantes, que le interesan?

Pues, la ley vigente establece que a través del voto, los referendos, la consulta popular, la revocación del mandato, las iniciativas legislativas, constitucional y constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas, entre otras.

Estas son las formas a través de las cuales el ciudadano puede participar. De aprobarse la reforma, ya no sería así. Ahora estarían condicionadas, tendrían una limitación. Esto es lo que se está proponiendo:

“Son medios de participación y protagonismo del pueblo, en ejercicio directo de su soberanía y para la construcción del socialismo: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocación del mandato, las iniciativas legislativas, constitucional”.

Es decir, la participación política del ciudadano está condicionada a la construcción del socialismo. ¿Qué quiere decir esto? Si su alcalde, de abierta corriente socialista, no ha hecho una buena gestión y usted quiere revocarlo, ¿qué pasaría?

¿Recoger firmas iría contra de la construcción del socialismo? ¿Qué pasaría?
Del mismo modo, si un candidato se declara abiertamente de tendencia capitalista o comunista, ¿sería inconstitucional su postulación?

Sepa usted que con esta reforma, quedarían fuera de la Constitución quienes piensen diferente al socialismo.

De concretarse la reforma, entonces, se estarían tocando principios fundamentales de nuestra Constitución vigente.

Esto es lo que dice hoy el artículo dos:

“Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”.

¿Dónde queda ese pluralismo?

Fíjese en lo que dice la constitución actual. Los principios fundamentales establecen que el Estado es y será siempre: democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.

Casi todas estas características que por años, sin importar los cambios en el mandato presidencial, han sido el soporte del Estado venezolano podrían cambiar de concretarse la reforma.

¿Qué pasaría entonces con esos ciudadanos que no respalden el socialismo?
¿Con la reforma se le estaría dando rango constitucional a una discriminación política?

Cortesía: Globovisión

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